¿Llevas un tiempo queriendo cambiar de pala y no te decides? ¿Pasas horas leyendo blogs sobre pádel y cada vez tienes más dudas? ¡A nosotros también nos pasa y por eso hemos elaborado esta página! Aquí explicamos todo lo que necesitas saber para que puedas comprar la pala que mejor se adapta a tu juego.

Contenido de la página

  1. Tamaño
  2. Forma
  3. Punto dulce
  4. Balance
  5. Peso
  6. Dureza
  7. Perfil
  8. Empuñadura

Elegir una pala de pádel es una de las tareas que más tiempo nos lleva a los aficionados a este deporte. Me irá bien, qué peso elijo, será mejor utilizar un material u otro...incluso a veces también nos dejamos influenciar por la estética. Sabemos que una pala sirve para jugar, pero si encima es bonita, mejor que mejor.

Además no importa lo bueno que seas o los años que lleves jugando. No importa si eres profesor o si vives de esto. Una pala nos va a acompañar durante una buena temporada. Es mejor pensarlo bien antes de decidirte. Una mala elección puede hacernos sentir incómodos sobre la pista.

Debemos tener en cuenta que una pala no sólo tiene que ser buena, sino que debe adaptarse bien a nuestras necesidades. A las nuestras en particular, sí. Cada uno jugamos de una manera y todos tenemos mil vicios. Hay jugadores mucho más potentes mientras otros se valen de su técnica. Hay parejas acostumbradas a jugar al fondo de la pista y otras que a la mínima suben a la red. No podemos decir que hay una pala para cada estilo de juego; pero sí diremos que hay palas que se adaptan mejor que otras para cada estilo.

Vamos a analizar todas las características de las palas para ayudarte a enterder mejor cómo funcionan. Seguro que después de leerlo sabras cómo elegir una pala de pádel según tus necesidades.

Tamaño de la pala

Lo primero que debemos tener en cuenta al elegir el tamaño de una pala es la normativa de la Federación Española de Pádel. Hay muchos padeleros que no tienen en cuenta este primer punto y, sin saberlo, compran palas que no cumplen las medidas estipuladas. Comprar una pala no reglamentaria no supone un perjucio si sólo echamos pachangas los domingos con tres amigos, pero sí podemos llevarnos una sorpresa cuando intentemos jugar un campeonato. Mejor prevenir que curar.

Los tamaños máximos que estipula la Federación para el tamaño de la pala son las siguientes:

Tamaños máximos pala de pádel
Largo Ancho Grueso
45,5cm 26cm 38mm

Una vez que tenemos claro que las dimensiones de nuestra pala no pueden superar estas medidas, podemos dividir las palas en tres clases según la dimensión de su cabeza:

  1. Palas de pádel tamaño clásico

  2. El tamaño clásico es el tamaño más pequeño que existe. El nombre viene de las primeras palas de pádel que se inventaron: mucho más pequeñas que las que jugamos hoy en día, muchas de ellas con núcleo de madera y con casi 500 gramos de peso. En la actualidad cuando hablamos de una pala de tamaño clásico no queremos decir que es de madera, sino que la cabeza toma el tamaño de esas primeras palas. Al contrario de lo que pueda parecer por su nombre, son las palas que menos se ven sobre la pista.

    Una cabeza de pala más pequeña nos aporta control: nos permite manejar mejor el golpe y mover la muñeca con facilidad por lo que aumentaremos la precisión. Como todo en la vida, no son todo pros, sino que también tiene contras. Una superficie más pequeña hace que sea más complicado acertar a la pelota, sobre todo en situaciones donde el equipo adversario nos está presionando y encimando.

    Además, restaremos fuerza al golpeo por lo que en un smash deberemos aplicar más fuerza que con una de tamaño medio o granden.

  3. Palas de pádel tamaño oversize o grande

  4. Como su propio nombre indica, las palas de tamaño grande son aquellas en las que la cabeza es mayor a lo normal. Con este tipo de palas aumentamos el área de golpeo ya que gozamos de más envergadura. Esto nos va a ayudar a la hora de defender y nos permitirá llegar a las bolas más complicadas

    El golpeo con una pala grande es más potente y es una buena pala para terminar puntos y devolver bolas. El problema lo encontramos en un intercambio de bolas veloz. El tamaño de la pala reduce nuestra agilidad de movimientos. No podemos mover una pala con una cabeza más grande a la misma velocidad que lo hacemos con una pequeña.

    Como todo en la vida, el tamaño es relativo. No es lo mismo una pala oversize en una persona de 190cm que en las manos de alguien que mide 150cm. La velocidad de movimiento de la pala no va a ser la misma por lo que la envergadura del jugador debe tenerse en cuenta antes de elegir jugar con este tipo de palas.

  5. Palas de pádel tamaño medio

  6. Una pala midsize o de tamaño medio es una mezcla entre las dos anteriores. No es tan pequeña como la clásica ni tan grande como la oversize. Esta pala goza –pero en menor medida– de las ventajas de las otras dos. Al no tener un tamaño tan exagerado como su hermana mayor, tiene mucha más precisión y será para nosotros más sencillo hacer dejadas, cortes y diabluras. Además, es más grande que su hermana pequeña, por lo que es una pala potente con la que podemos imprimir mucha potencia a los golpes.

    Esta pala es una muy buena opción para jugadores que están empezando o jugadores que no tienen muy claro qué estilo de juego les beneficia.

Forma de la pala

La forma de la pala es uno de los elementos que más afectan al juego y, por lo tanto, que más ha ido evolucionando a lo largo de los años. No podemos decir qué forma es la mejor, porque la realidad es que ninguna es mejor que otra per se. Son diferentes y unas nos irán mejor a unos jugadores y otras a otros, pero no quieren decir que sean mejores.

La pala de pádel original –si así puede llamarse– es con forma redonda. Así empezaron a jugar los padeleros hace casi 40 años.

La forma de la pala afecta directamente al juego y por eso debemos de tomar un tiempo para pensar antes de decantarnos por alguna. El objetivo al elegir una forma es que podamos explotar al máximo nuestro estilo de juego y para ello debemos entender las diferencias entre los tipos de palas.

Existen tres tipos de palas diferentes según su forma:

Formas pala de pádel
Forma redonda Forma lágrima Forma diamante
Control Control/Potencia Potencia
  1. Palas de pádel forma redonda

  2. Hay una creencia general en el mundo del pádel en la que se cree que las palas con forma redonda están destinadas a las palas de gama baja. Que sólo las utilizan los principiantes al deporte o los nostálgicos que juegan con palas antiguas porque creen que "lo de antes era mejor y que lo de ahora son tonterías".

    Sin embargo no es del todo así. Sí que es cierto que las palas con forma redonda son las que más vemos a los principiantes y probablemente son las más indicadas para ellos. ¿Por qué? Muy sencillo, porque son las que más control brindan al jugador por lo tanto el golpeo es más sencillo. Un jugador que se está iniciando se presume que no tiene un golpe muy fino por lo que una pala así le ayudará.

    Esa ventaja de la pala redonda en un mayor control no sólo beneficia a los novatos sino también a la gente con un estilo de juego muy técnico. Si lo tuyo no es la potencia y no eres de los que estás continuamente sacando bolas de la pista te puede ir al pelo. Son palas muy manejables que van muy bien para las personas con buena derecha al tener un gran punto dulce.

  3. Palas de pádel forma diamante

  4. Potencia, potencia y potencia. La forma de diamante es la pala destinada a jugadores fuertes que buscan acabar los puntos de la manera más rápida posible.

    Es totalmente contraria a la pala redonda donde prima el control y la facilidad en el golpeo. La forma de diamante requiere la mayor técnica ya que el golpeo es el más complicado de las tres. El punto dulce es muy pequeño y se encuentra en la punta de la pala. El balance de la misma es es el más alto para poder imprimir la máxima potencia a cada golpeo.

    Estás características hacen que el jugador tenga una gran pericia en el manejo de pala. Si es así, podrá aprovechar al máximo las ventajas, sino, saldrá perjudicado y las bolas no irán donde el padelero quiera.

  5. Palas de pádel forma lágrima

  6. Es una pala recomendada para jugadores con experiencia y con un dominio claro de los golpes. La principal aportación de esta pala respecto a la pala con forma redonda es un aumento en la potencia del golpeo. Nos va a resultar más sencillo devolver bolas complicadas de forma tensa sin perder tanto control como con las palas de diamante.

    La forma de lágrima requiere una técnica más depurada ya que no tiene el mismo punto dulce que las palas con forma redonda. Si conseguimos dominar bien la derecha esta pala hará que nuestros golpes vayan con más fuerza y daremos un salto en nuestro nivel como padeleros.

    Podemos decir que esta forma está a caballo entre las otras dos: ni tienen tanta potencia como la de diamante ni tanto control como la redonda. Es la pala más polivalente y un gran punto medio si queremos tener fuerza sin renunciar a la técnica y viceversa.

  7. Palas de pádel puente cerrado

  8. Las palas de pádel con puente cerrado o también conocidas como las palas sin corazón, son aquellas que no tienen una apertura entre la cabeza y el mango. La pala, es una superficie uniforme y homogénea.

    Una pala con puente cerrado puede tener cualquiera de las formas que hemos visto, son complementarias. Es una característica muy especial por la que han optado algunas marcas como Akkeron.

    Jugar con este tipo de palas tiene dos beneficios principales para nuestro juego. El primero de ellos es el tamaño del punto dulce que crece de forma alargada lo que aporta control al golpeo. El segundo de ellos es la reducción de vibraciones a la hora de golpear la pelota.

    Ahora bien, que tenga ventajas no las hace ni mejores ni peores, como siempre son diferentes y todo dependerá de las preferencias que tenga el jugador. Jugar con palas sin corazón también conlleva dos cosas negativas: aumento de peso al haber más superficie de material y un aumento en el peso de la pala.

Punto dulce

Es de las preguntas más típicas en el mundo del pádel. Por eso vamos a resumirlo de la forma más sencilla que podemos: el punto dulce es la zona de la pala con la que debemos golpear la pelota.

Cuando te inicias en el pádel nuestro único objetivo es que la bola pase la red sin dar en la pared y golpeamos la pelota de cualquier manera. En muchas ocasiones, la pala nos vibra o la bola hace un extraño y no va donde nosotros teníamos pensado. Esto ocurre porque no estamos golpeando la pelota con el punto dulce de la pala.

Al contrario de lo que muchos pueden pensar, el punto dulce no es el centro de la pala. O, al menos, no tiene porque serlo y dependerá del balance y de la forma que tenga la pala. El punto dulce tiene dos características que debemos tener en cuenta: el tamaño y la posición. Hay palas con punto dulce pequeño y en un extremo y palas con el punto dulce grande y centrado. El punto dulce es lo que hace que podamos distribuir las palas en dos tipos: control y potencia.

Las palas con formas de diamente tiene un punto dulce alto y pequeño. Esto hace que la potencia de estas palas sea mucho mayor que el resto, pero también es el motivo por el cual perdemos control.

Por otro lado, las palas con forma de lágrima tiene un punto dulce más grande que el de las de diamante y su posición es más centrada pero sin llegar a estar en el centro.

Por último, las palas con forma redonda son las que gozan de un punto dulce mucho mayor y está localizado en el centro de la pala. Por eso estas palas son las más fáciles de manejar: la superficie óptima de golpeo es más grande y está centrada.

Existen cuatro tipo de puntos dulces:

  1. Punto dulce centrado

  2. El punto dulce centrado es el típico de las palas con forma redonda. Es un área que está localizada en el eje central de la pala. Podemos decir que es el centro de la cabeza de la raqueta más un pequeño área exterior.

    Cuánto más centrado esté el punto dulce, más sencillo es impactar la pelota y más control tendremos sobre los golpes.

  3. Punto dulce redondeado o ampliado

  4. El punto dulce redondeado o ampliado está situado en la misma posición que el centrado, en el centro de la raqueta. La única diferencia con el anterior es que la superficie dulce, es mayor en este caso.

    Este punto dulce es el característico de las palas oversize o grandes con forma redondeada, con las que gozamos de un gran control de pegada.

  5. Punto dulce alargado

  6. El punto dulce alargado se dibuja como una elipse, lo que aumenta el tamaño del punto dulce. La posición del mismo dependerá del balance y de la forma de la pala.

    Esta clase de punto dulce es muy característico de las palas sin corazón o con el puente cerrado, cuyo objetivo principal no es otro que apliar el punto dulce.

  7. Punto dulce adelantado o levantado

  8. Como hemos visto en los anteriores puntos dulces, la posción de este suele estar en el centro de la cabeza y la figura y tamaño dependerá de la forma de la pala. Sin embargo, el punto dulce adelantado se encuentra en otra posición, que va hasta el borde superior de la pala.

    Este tipo de punto dulce es muy típico en las palas con forma de diamante donde lo que prima es la potencia y no el control.

Aquí tienes un resumen sobre las ventajas de los distintos puntos dulces:

Puntos dulces palas de pádel
Centrado Ampliado Adelantado
Control Control Potencia

El balance en una pala de pádel

Entender el balance de una pala de pádel es una de las cosas más importes a la hora de elegir una pala. El balance es la distribución del peso en la pala. Como veremos más adelante, el peso puede estar cerca de la punta de la cabeza (balance alto), en el centro (balance centrado), o en el mango (balance bajo), y los efectos que producirá en el juego son más que notables.

Para que lo entiendas mejor vamos a hacer un experimento que nos va a ayudar a conocer cuál es el balance de tu pala actual. No os preocupéis no vamos a romper la pared ni a pegar pelotazos en casa. Si hacéis eso, seguro que vuestras madres, padres o parejas no estarán muy contentas. El experimento es muy sencillo y no nos va a llevar más de un minuto.

¿Cuál es el balance de mi pala de pádel?

  1. Coge la pala que utilizas actualmente y ponla encima de una mesa, con la parte superior de la cabeza pegada al borde.
  2. Una vez que tengas la pala colocada, empieza a empujar muy suaventente la pala desde el puño hacia el vacío.
  3. El momento en el que la pala vence y parece que va caer, nos indica que en ese punto se encuentra el balance de nuestar pala.

Como íbamos diciendo, ese punto sería el balance de tu pala y tiene un efecto directo en el juego. No olvidemos que el balance nos indica la fomra en la que está repartido el peso en nuestra pala, por lo que afectará directamente al golpeo.

Por lo tanto, el balance en una pala de pádel podemos dividirlo en tres tipos diferentes según su posición: balance alto, balance centrado y balance bajo. ¿Cuál es mejor? Como siempre no hay una sóla respuesta ya que dependerá del estilo de juego que tengamos y que busquemos. Para entender cómo afecta el balance a nuestra pala vamos a poner un ejemplo.

Imagina te plantas delante de un árbol y te doy un hacha. Después dibujo una raya con un rotulador y te digo que tienes que talar el árbol en ese punto exacto porque necesito que la madera tenga esa altura.

Tú tendrías tres maneras de coger el hacha, cada una con ventajas y desventajas.

La primera opción sería coger el hacha desde el extremo inferior del mango. Si talamos así, la fuerza que vamos a imprimir contra el tronco va a ser la máxima pero la precisión va a ser la peor. Si llevamos talando toda la vida probablemente tengamos la pericia suficiente para acertar.

La segunda opción que tenemos es coger el hacha por la mitad del mango. De esta forma, la fuerza no será la misma, pero probablemente se suficiente para hacerlo en un tiempo razonable. Por otro lado, al coger el mango por el centro ganaremos precisión y será más senicillo darle a la raya para los que no están muy habituados a talar árboles.

Por último, tenemos la opción de coger el hacha por la parte superior, cerca del filo. Así, nuestra precisión será casi perfecta pero podemos pegarnos el día entero talando. La potencia o el esfuerzo que imprimiremos será mucho menor.

¿Para qué os hemos contado esto? Porque en el caso del pádel pasa lo mismo. Dependiendo donde esté el balance tendremos unas ventajas u otras. Expliquemos los típos de balances en una pala de pádel.

  1. Balance alto

  2. El balance alto sería como coger el hacha desde el extreno inferior del mango. La fuerza con la que impactaremos la bola será la mayor por lo que la velocidad de pegada será máxima.

    Evidentemente el balance alto tiene muchas ventajas pero como hemos comentado antes, también desventaja: perderemos preción en el golpeo. Un balance alto es fantástico para una persona que lleva un tiempo jugado y ha pulido su golpeo.

  3. Balance centrado

  4. El balance centrado sería el punto intermedio. No imprime tanta potencia como el balance alto ni tanta precisión como el bajo. Sin embargo, sí imprime más potencia que el balance bajo y tiene más precisión que el balance alto.

    Un balance alto es una muy buena opción para quién no tenga claro cuál es su estilo de juego o no tengas preferencias por potencia o precisión. También para alguien que ha empezado a jugar hace no mucho y quiere dar un salto de calidad en su juego.

  5. Balance bajo

  6. El balance bajo sería –llevándolo al extremo– como coger el hacha cerca del filo. Perderemos mucha potencia pero ganaremos mucha precisión.

    Sería un balance muy indicado para aquellos jugadores que estén iniciándose en el mundo del pádel o para aquellos que priman la precisión sobre todas las cosas.

En conclusión:

Tipos de balance pala de pádel
Alto Medio Bajo
Potencia Potencia/Control Control

Después de explicar todo esto y de hacer el experimento para averiguar el balance de su pala no se quedan contentos. Quizás han descubierto que el balance de su pala es bajo y creen que según su estilo de juego les vendría mucho mejor un balance alto. O al contrario.

Tranquilidad, aquí tenemos soluciones para todo. O casi todo.

¿Cómo cambiar el balance de una pala de pádel?

Aquí nos podríamos encontrar con dos objetivos. Aumentar el balance hacia arriba o hacia abajo. Para ambos, utilizaremos unas cintas de de pesos que utilizaremos para aumentar el peso en la zona que nos interesa y modificar el balance de la pala.

Yo voy a utilizar las cintas de pesos de Dunlop. Utilzo estas cintas porque están muy bien de precio y las he utilizados varias veces. A mí son las que mejor me funcionan, pero puedes utilizar cualquier otra.

Vamos a empezar mostrando cómo subir el balance porque es más sencillo.

¿Cómo subir el balance de una pala de pádel?

  1. Coge tu pala y retira la cinta protectora de los bordes de la cabeza.
  2. Coge una de las tiras de plomo y colócala lo más centrada posible en la parte superior de la pala. Normalmente con una es suficiente para modificar el balance. Siempre puedes poner una y hacer la prueba de la mesa para ver cómo ha afectado. En el caso que necesites más, puedes colocarla de forma paralela a la primera.
  3. Coge una cinta protectora y cubre el borde superior tapando los pesos y estará lista para jugar. Si necesitas un apaño rápido siempre puedes pegar el peso encima de la cinta protectora y ya cuando la necesites cambiar pegarás otra debajo.

Si por el contrario lo que buscas es control y necesitas bajar el balance de pala, no hay problema.

¿Cómo bajar el balance de una pala de pádel?

  1. Coge tu pala y retira el grip del puño
  2. Levanta y quita la tapa que tiene la pala en la parte inferior donde verás el hueco de la pala.
  3. En el interior del hueco coloca una cinta de peso (o dos si son necesarias). Intenta colocarla paralela a una de las zonas de golpeo de la pala, para no modificar la estabilidad.
  4. Una vez que hayas pegado las cintas, es el momento de poner la tapa en su sitio, pegar un grip nuevo en el puño y ya estará lista para jugar.

Si antes de hacer nada tienes alguna duda, te recomiendo que vayas a un experto y preguntes. ¡No cuesta nada!

El peso en una pala de pádel

El peso en una pala es de los mayores quebraderos de cabeza que sufrimos los padeleros. A priori puede parecer que cuanto menos pese una pala más beneficioso es para el jugador, pero esto no siempre es así. No nos cansaremos de repetir que todo es relativo, no hay pesos buenos o pesos malos dentro del mundo del pádel.

Jugar con una pala ligera vamos a ganar agilidad y nos va a permitir desplazar la pala con mayor velocidad. Si esgrimimos una pala con poco peso en seguida notaremos la libertad que nos proporciona jugar con ellas. Sin embargo no son todo ventajas. Perderemos potencia. cuanto mayor peso tenga una pala mayor potencia será ya que el impacto con la pelota será mucho mayor.

Por el contrario, jugar con una pala pesada nos va a aportar ese plus de potencia que nos va a permitir rematar jugadas o reservar energía. Con una pala pesada la fuerza con la que debemos golpear la bola es mucho menor. No obstante, hay desventajas. A más peso, menos agilidad de movimientos. Esto lo notarán especialmente los jugadores delgados que portan palas pesadas.

El peso idóneo de una pala de pádel depende principalmente de dos factores: del peso del jugador y del nivel de juego. Por supuesto luego están los gustos y preferencias de cada uno. Vamos a empezar analizando los pesos óptimos que puede tener una pala de pádel en función del peso el jugador.

¿Cómo elegir el peso de una pala de pádel según el peso del jugador?

Convendría aclarar que es una estimación y cada jugador deberá examinar su condición y sus preferencias a la hora de elegir una pala. Nuestra intención es conseguir guiar al usuario para que puede comprar una pala que le encaje a su estilo de juego.

Como hemos dicho anteriormente hay otro factor que afecta a la hora de elegir el peso de una pala y es el nivel de juego.

¿Cómo influye el nivel de juego en la elección de una pala de pádel?

Este es uno de los factores más desconocidos y con más duda entre los aficionados. Hay una creencia general por la que se tiende a pensar que cuanto mayor nivel de juego tiene un deportista menos pesa su pala. Esto no es así sino todo lo contrario. Por norma general.

Hemos dicho que el peso de una pala influye directamente en la potencia de golpeo ya que cuanto más masa tenga la raqueta más fuerte saldrá la bola. Sin embargo, hay una cosa más a tener en cuenta y es la fuerza con la que viene la pelota. Cuanto más fuerte viene una pelota más fuerza necesitaremos para devolverla y deberemos sujetar la para con más firmeza. Si la pala es pesada amortiguará gran parte del impacto. Si en caso contrario, tenemos una pala ligera en un partido con nivel alto, la falta de peso en la raqueta se traduce en que la fuerza del impacto es absorbida directamente por la muñeca, lo que acaba en lesión asegurada.

Los jugadores profesionales normalmente no utilizan palas ligeras sino de peso medio para evitar lesiones.

Dureza en una pala de pádel

Este es una de las incógnitas más típicas en el mundo del pádel. No hay mucha gente que se preocupe de informarse de la dureza del material aún siendo uno de los elementos más diferenciadores. Lo normal es preocuparse e interesarse por la forma, el peso o el tamaño, pero muy pocos preguntan por la dureza.

La dureza de una pala de pádel está determinada por el material que utiliza. Veremos los materiales más adelante así que de momento vamos a ver las diferencias.

Diferencias entre una pala dura y una pala blanda

Todo se resume en los dos factores principales de siempre: potencia y control. Con una de ellas ganaremos potencia renunciando al control y viceversa. No obstante aquí es contra intuitivo porque lo lógico es pensar que una pala al ser más dura es más potente y no siempre es así. Dependerá de otros factores que ahora veremos.

  1. Palas duras

  2. Las palas de pádel duras son las que más control nos aportan porque son las que menos salida de bola tienen. ¿Qué quiere decir eso? Muy sencillo. Esto quiere decir que para lanzar una bola fuerte, tendremos que emplear más fuerza a la hora de golpear, porque la bola no rebota tanto. Sin embargo, no podemos caer en la trampa de pensar que no tiene más potencia, porque sí la tiene.

    Cómo íbamos diciendo, una pala dura tienen menos salida de bola. Perfecto, hasta ahí bien. No obstante, en bolas fuertes o a la hora de rematar, una pala fuerte tiene más potencia que una pala blanda. La bola tiene más rebote en este tipo de pelotas tensas.

    ¿Qué desventajas tiene? Que esa potencia a la hora de acabar los puntos con fuerza es a costa del físico. Al tener una superficie dura, todo el impacto y el rebote no es absorbido por la pala sino por nuestro brazo. Hay que tener en cuenta esto, sobre todo si somos jugadores ligeros o con poca fuerza, porque podemos acabar lesionados.

  3. Palas blandas

  4. Las palas blandas requieren una mano más técnica. Este tipo de palas tienen muy buena salida de bola pero esa velocidad puede costarnos juegos si no sabemos colocar la pala de una forma precisa. Este tipo de palas no perdonan y son palas en las que hay que practicar mucho.

    Este tipo de palas son recomendables para iniciación donde no aplicamos mucha fuerza a los golpes y nos viene bien una buena salida de pelota mientras vamos puliendo nuestra técnica.

    También recomendaría una pala blanda al perfil de jugador experimentado pero con poca fuerza ya que le dará ese plus de salida que protegerá su codo de la típica lesión de tenista.

Formas pala de pádel
Palas duras Palas blandas
Control Potencia

Materiales en una pala de pádel

Los materiales en una pala de pádel han ido evolucionando con el tiempo. Como comentamos más arriba, cuando surgió el pádel a inicios de los ochenta, las palas estaban fabricadas en madera. Hoy en día las únicas palas que vemos de madera son con las que jugamos en la playa. Y ahora ya ni esas, porque ya empiezan a ser de plástico.

Volvamos al tema. El material en una pala de pádel influye en muchos otros aspectos como el peso o la dureza. Hay materiales más ligeros pero más duros y viceversa. Materiales con más o menos salida de pelota y un largo etcétera. Vamos a ir analizando los principales materiales con los que pueden fabricarse nuestras palas uno a uno para poder decidir mejor.

¿Qué materiales se utilizan para fabricar las palas de pádel?

  1. Fibra de carbono
  2. La fibra de carbono es una fibra sintética compuesta por miles de filamentos de carbono entrelazados entre sí. El carbono es uno de los materiales más deseados en el mundo del deporte, no sólo en el pádel, por varios motivos. Es un material muy resistente por lo que aumenta mucho la durabilidad de una pala. Esta durabilidad no afecta al peso de la misma ya que a parte de ser resistente es uno de los materiales más ligeros del mercado. ¿Qué desventajas tiene? Básicamente el precio. Una pala íntegra de carbono dispara el precio por eso sólo recomendamos comprarlas a aquellos jugadores que llevan mucho tiempo jugando y tienen claro que este es su deporte.

  3. Grafeno
  4. El grafeno es un material revolucionario que empezó a utilizarse en el pádel en 2014. El grafeno se obtiene de la unión de miles de partículas de carbono con una alta densidad en celdas hexagonales. Con esto conseguimos un material muy resistente y elástico que es perfecto para deportes de raqueta como el pádel. La durabilidad de las palas de grafeno es muy alta y la ligereza del material hace que sea un material idóneo para una pala de pádel. Hoy en día es uno de los materiales más cotizados y también con más marketing por lo que el precio de una pala de este tipo sube muchísimo.

  5. Kevlar
  6. La fibra de kevlar es uno de los materiales más resistentes del mundo. Hace muchos años se empezó a utilizar en deportes de alta montaña y hoy en día ya ha llegado al pádel. Es un material que descata por su dureza extrema y su ligereza. Para poner en contexto la dureza del kevlar: los chalecos antibalas de la policía están hechos con este material. El pádel no va a ser menos. El kevlar empieza a utilizarse en nuestro deporte. De momento no son muchas las palas que lo tienen, pero aumenta la durabilidad de la pala muchísimo. Hoy en día se utiliza para proteger los cantos de la pala de golpes y en algún caso se empieza a ver en la zona de golpeo de la pala.

  7. Fibra de vidrio
  8. La fibra de vidrio es uno de los materiales más utilizados en el pádel. Es un material formado por minúsculos hilos de vidrio entrelazados entres sí. Se utiliza mucho en palas blandas. Al ser un material mucho más flexible que el carbono o el kevlar hace que la salida de la pelota sea mucho más rápida. Las palas fabricadas con fibra de vidrio son más económicas que las de carbono porque es un material más pesado y con menos durabilidad.

  9. Titanio
  10. El titanio es un metal gris que se caracteriza por su gran dureza. Es muy resistente a la corrosión y se emplea en medicina y aeronáutica. Lleva ya muchos años utilizándose en el pádel de una forma muy curiosa. Se obtienen polvos de titanio y se mezclan con la pintura que se utiliza para pintar la pala. Con esto conseguimos aumentar la dureza y la durabilidad de la pala sin aumentar el peso de manera desproporcionada.

  11. Grafito
  12. El grafito es un mineral que está compuesto por carbono casi puro. Es uno de los minerales más resistentes junto al diamante y llegó al pádel como una herecia del tenis. En el pádel se ha utilizado mucho para reforzar las zonas que más sufren como el marco de la raqueta. ¡Cuántos golpes se lleva contra la pared! No obstante, hoy en día está en desuso. Se combina mucho como refuerzo para palas fabricadas en fibra de vidrio.

  13. Composite
  14. Es un compuesto formado por resinas compuestas mezclads entre sí. Es un material que se utiliza para obtener un plus de rigidez en las palas fabricadas en fibra. No es un material con el que se fabrique una pala íntegramente.

  15. Epoxy
  16. Es un material con un uso muy similar al del composite. No se utiliza como material principal de una pala sino para añadir homegeneidad a las palas fabricadas en fibra. El epoxy también se utiliza para reparar palas que tienen roturas.

Tipos de núcleo en las palas de pádel

El núcleo es el material principal de una pala. Es lo que va a dar las características principales a una pala: ya sea control o potencia. Dependiendo del material que utilicemos llevaremos la pala hacia uno de los dos lados. Antes de comprar una pala de pádel, debemos prestar mucha atención al material del núcleo para así poder adquirir una pala que se adapte a nuestro estilo de juego.

  1. EVA
  2. El material EVA es una goma muy resistente que se utiliza como núcleo para las palas de pádel. Es un material más rígido que el FOAM por lo que la salida de bola es más lenta pero los golpes fuertes salen con más potencia. Al ser un material más duro, lo bueno que tiene es que la durabilidad es mucho mayor, pero como deseventaja, también absorbe menos vibraciones, por los que quien las soporta es nuestro brazo. Hecho que, como ya hemos mencinado en varias ocasiones, puede acarrear lesiones.

  3. FOAM
  4. El FOAM es un material que lleva unos años en el pádel y podemos decir que es relativamente nuevo. Está funcionando muy bien como núcleo de las palas y aporta una serie de ventajas y desventajas respecto a su antagonista: el EVA. El FOAM es un material más blando por lo que la velocidad en la salida de la bola aumenta. También absorme más vibraciones pero pierde durabilidad.

  5. Híbrido
  6. Es uno de los grandes descubrimientos del pádel de los últimos años. Se crea fabricando un núcleo compuesto por una capa de FOAM entre dos capas de EVA (superiores e inferiores). Con esto conseguimos una estabilidad entre ambos materiales, logrando una armonía. Reducimos vibraciones en la pala y aumentamos la durabilidad y la velocidad de salida de la pelota.

El perfil de una pala de pádel

El perfil de las palas de pádel es uno de los elementos que más ha evolucionado a lo largo de los años. Cómo hablamos, el pádel surge a inicios de los años 80 y se jugaba con palas de madera o de metal. Al tener un material tan duro, no era necesario ni conveniente mucho espesor de pala, aumentaríamos muchísimo el peso, lo que nos ralentizaría los movimientos.

Hasta los años 90, aquellos primeros jugadores jugaban con palas de un perfil de 16mm. La cosa fue evolucionando hasta los 2000: empezaron a aparecer otro tipo de materiales mucho más técnicos y ligeros. Se empezaban a ver palas con núcleos de EVA y marcos fabricados con resina epoxy y fibra de vidrio. Esto permitía ver palas con un espesor mucho mayor: 25mm. Por último, a partir de 2005, surgieron los perfiles de la mayoría de palas que vemos hoy en día, los marcos de 38mm.

Podríamos pensar que la cosa iba a seguir subiendo y que ibamos a ver palas con un perfil aún más ancho, pero no. La Federación consideró que esa medida para el marco era más que suficiente y estableció los 38mm como la aunchura máxima que puede tener la cabeza de una pala de pádel. De ahí, hacia abajo, lo que quieras. De ahí, hacia arriba, estarías incumpliendo el reglamento.

¿Por qué nos interesa que las palas tengan un perfil mayor? Muy sencillo. Cuanto más perfil tenga una pala de pádel, más velocidad tendrá en la salida de la bola. Esto favorecerá a la potencia y nos evitará lesiones al reducir las vibraciones de la pala en los golpeos. Será la pala quién absorba el impacto y no nuestra muñeca.

Sin duda recomendamos que busquéis una pala de 38mm de perfil, aunque la verdad es que es muy complicado encontrar otra cosa.

La empuñadura de una pala de pádel

Bajo mi punto de vista es uno de los elementos de la pala más interesantes de analizar. Además, a muy poca gente escucharás oir hablar del puño o grip de una pala, mientras que sí los oirás comentar sobre la maravillosa pala de carbono que tiene. Pues bien, la elección del puño es crucial. No sólo por explotar nuestras virtudes eligiendo un tipo de grip que se adapte a tu juego, sino por evitar lesiones.

El grip de una pala puede reducirse a dos grupos: corto o largo, fino o grueso. Será nuestro tipo de juego quién determine qué tipo de empuñadura deberíamos utilizar. Vamos a hablar sobre ellas.

Grosor del grip: grueso o fino

Es un concepto que se entiende por sí mismo, pero para los más despistados, vamos a explicarlo. La diferencia en el grosor del grip radica en el diámetro que tiene el puño de la pala. Cuanto más diámetro tenga, más gordo será el grip y viceversa. Por poner un ejemplo tonto, el grip de una pala de ping-pong es mucho más fino que el de una pala de pádel. ¿Por qué? Porque en el ping-pong buscamos delicadeza en el golpeo; es decir, precisión a tope.

Si tenemos un estilo juego potente podemos pensar: voy a buscar una pala con un grip muy grueso para maximizar la potencia. Está bien, es un buen punto pero tenemos que tener cuidado. El grosor del puño es un aspecto que la Federación controla y establece un máximo: 5mm de diámetro. De ahí, hacia abajo, lo que queramos.

  1. Empuñadura gruesa

  2. Grip grueso o de diámetro grande. Este tipo de grip facilita el agarre de la pala por lo que podemos impactar con mayor comodidad a la bola. Esto quiere decir que la potencia de golpeo aumentará considerablemente sin tener que dejarnos la muñeca en cada golpeo.

    Está recomendada para jugadores que basan su juego en la potencia. Priman la potencia respecto a la técnica. Ahora bien, con este tipo de puño perderemos control en el movimiento de la pala ya que no podremos sentir la bola en nuestro punto dulce de la misma forma.

    ¿Qué pasa si soy más técnico que potente, pero tengo tendencia a lesionarme? Sin duda alguna este tipo de grip te irá al pelo. El grosor del grip nos permite coger la pala con menos firmeza, lo que hara que la propia pala absorba los golpes mejor, protegiendo nuestra muñeca y codo.

  3. Empuñadura fina

  4. La comparación anterior con la pala de ping-pong nos va a venir bien ahora para entender las ventajas de este tipo de grip. Un grip fino nos aporta control. Ganaremos mucho tacto en el golpeo por lo que seremos capaces de colocar y dirigir la pala en el ángulo que queramos con mayor facilidad.

    Es perfecta para padeleros con buen control de la pala y que tienen controlado al milímetro las dimensiones de la pista. Este grip les ayudará a ser más precisos lo que mejorará su juego. Además, es un puño que favorece mucho el golpeo de los rebotes, ya que normalmente no nos suele pillar en una posición de golpeo cómoda.

    Cómo todo en el la vida –y el pádel no va a ser menos– tiene sus pros y también sus contras. Si, como hemos dicho, el grip grueso nos ayuda a prevenir lesiones, el fino todo lo contrario. Serán nuestro codo y muñeca quienes absorban las vibraciones del golpeo. Como jugador deberás valorar este último punto.

Longitud del grip: lago o corto

Este es un punto que no es normal escucharlo. Por supuesto no lo solemos oír en boca de jugadores nóveles, pero tampoco en jugadores experimentados. La realidad es que es un punto menos importante, en el sentido que afecta menos a nuestro juego que el grosor, pero sí que tiene su influencia. Por eso, creemos que merece la pena hablar sobre ello para aquellos que, como yo, nos gustar controlar y cuidar hasta el último detalle de este deporte.

Al igual que el grosor y como cualquier elemento de la pala que afecta al juego, la Federación también regula el largo del puño. Debemos jugar con palas que tengan un puño inferior a los 20cm de largo. Si utilizamos algo más largo, a parte de parecer jugadores de badminton, nos podrían penalizar en un partido de competición.

  1. Empuñadura larga

  2. La característica principal de este tipo de grip es que aumenta la potencia. Al tener un puño más largo, se acentúa el efecto palanca lo que, además de subir el punto dulce, hace que seamos capaces de golpear más fuerte la bola.

  3. Empuñadura corta

  4. Al contrario de la larga, hará que tengamos más control sobre el juego. Recordad el símil que hicimos con el hacha. Seremos más precisos a la hora del golpear pero cederemos potencia al disminuir el efecto palanca.